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martes, 9 de septiembre de 2014

San Amaro, Pepe Leches y El Tenazas

Hace poco oí una expresión que me hizo gracia, y que hacía años que no escuchaba:

'Eres más vago que San Amaro, que hacía los milagros sentado' 
 

San Amaro Peregrino
También a veces se dice que los hacía 'tumbado'. Busqué el origen de ese dicho, pero no lo he encontrado: no he visto ninguna referencia a 'flojerías' de San Amaro, y no he visto ninguna referencia a su supuesta gandulería en la vida de los dos 'San Amaros' que he encontrado, uno francés, que estuvo de peregrino en Santiago y que a la vuelta se quedó en Burgos para cuidar de peregrinos enfermos; y probablemente el otro gallego, que, en una historia con reminiscencias paganas, seguramente celtas, desde Galicia o Asturias viajó 'al Paraíso', o a Irlanda, no se sabe muy bien. Si alguno tenéis algo de información, agradecería me la proporcionáseis.

La única relación que he encontrado entre San Amaro y la vaguería es esta: en La Coruña y en Ceuta hay dos playas 'de San Amaro', y en las playas el ambiente relajado hace que sea habitual estar tumbado...

Playa de San Amaro, Coruña, aquí hay mucho 'gandul'
Pero no importa, eso me ha servido de inspiración para contar el origen de otras expresiones y dichos que sí he encontrado. Hay muchas más, y de algunas probablemente hablaremos más adelante, pero de momento aquí van unas cuantas:


'Voy de la ceca a la meca'

Significa andar sin un rumbo fijo, por voluntad propia o dirigido por otros, de un lado a otro, o sin objetivos fijos o resultados claros. Sin saber muy bien hacia dónde dirigirse o por dónde tirar.

Una ceca es una casa de la moneda, y es una palabra de origen árabe, pues en la España medieval, los musulmanes estaban más avanzados en todo lo relativo al sistema monetario. Curiosamente, a la Mezquita de Córdoba también se la denominaba Ceca. En cuanto a la Meca, como todo el mundo sabe, se trata de una de las ciudades santas de los musulmanes, y donde todos ellos deberían peregrinar al menos una vez en su vida. Algunos, como Covarrubias en 1611, piensan que la expresión vendría del no saber muy bien a dónde ir de peregrinación, si a la Ceca (Córdoba) o a la Meca (Arabia), para al final, no ir a ningún lado

Pero la opinión mayoritaria, y por la que yo me inclino, dice que es una expresión de tipo 'juego de palabras', que suena bien, muy al estilo de otras que juegan con dos palabras, la segunda de las cuales, casualmente, casi siempre empieza por 'M'. Ejemplos: no decir ni oxte ni moxte (no decir nada, 'ni mú'), a troche y moche (a lo loco), llevarse el oro y el moro (llevárselo todo), un teje maneje (un enredo o maquinación para conseguir algo), ser un tiquis miquis (ser muy escrupuloso, afectado o ridículo), etc. 


'Aquí hay gato encerrado' 

Se suele utilizar esta frase para indicar que se oculta algo, que algo tiene 'truco', o hay manejos extraños. En definitiva, que, como también se suele decir, 'huele a chamusquina'.
¡Aquí sí que hay gato encerrado!
El origen del 'gato encerrado' se conoce bastante bien: en tiempos antiguos, las bolsas o talegas donde se guardaba el dinero estaban confeccionadas con piel de gato curtida. La palabra gato pasó a denominar a la bolsa en sí, e incluso, al dinero que se guardaba dentro, como se puede leer en las entradas 2 y 3 de la palabra 'gato' en el diccionario de la RAE. Por extensión, también se denominaba así a los ahorros de una persona concreta. Por eso, el haber 'gato encerrado' vino a significar que había algún dinero o tesoro escondido, o, por extensión, algún secreto.


'Veo menos que Pepe Leches'

Quién no ha oído eso de 'ves (o veo) menos que Pepe Leches'. Pero, ¿quién era Pepe Leches? Pues he encontrado varios posibles orígenes para esta expresión. La menos original dice que Pepe Leches no fue nadie, simplemente un personaje al estilo de Abundio o Jaimito, que se utiliza como arquetipo del que no ve nada, motivo por el cual se pega unas 'leches' antológicas.

Las otras dos sí hacen referencia a personajes reales: una de ellas, del sociólogo Amando de Miguel, dice que se trataba de un lechero que vivió a principios del s. XX en la localidad sevillana de El Viso del Alcor, y que debido a su mala vista, se metió una buena 'leche' o 'trompada' al caer en un pozo sin brocal que no vio.

La última, la cuenta Pedro Malo en su web www.tarso.com, se atribuye a Juan Cuesta Monteagudo, y es la más completa: al parecer, el tal Pepe Leches se refiere a José Fernández Albusac, natural de Leganés y policía municipal de Madrid, que daba unas buenas bofetadas, pero que, dada su mala vista, nunca se sabía si el que las recibía en una trifulca era el verdadero culpable, y al que el bueno de Pepe pretendía castigar, y es que, como él decía 'ninguno es totalmente inocente cuando dos se pelean'. Se cuentan varias anécdotas de este Pepe, la última de las cuales tiene que ver con su muerte: al parecer, murió atropellado por una carroza fúnebre y que Pepe confundió con su sobrina.

Gráfica de Snellen de Pepe Leches
También se suele decir 'Veo menos que un gato de escayola' (otra vez un gato: en este caso, por motivos obvios, pues la vista que pueda tener un gato de escayola, evidentemente es nula), y 'No veo tres en un burro'.
 
Tres en un burro

'Eso pasa de higos a brevas'
  
Se dice cuando algo sucede muy raramente, o cada bastante tiempo. Pero, ¿porqué se dice 'de higos a brevas', y no 'de brevas a higos'? Pues la respuesta está en la botánica y en el saber popular. Los higos y las brevas son los frutos de la misma planta, la higuera (Ficus carica), arbusto o pequeño árbol de la familia de las moráceas, originario de Turquía, que vive en zonas templadas de todo el mundo, pero principalmente en la zona mediterránea, donde se cultiva al menos desde hace más de 9.000 años.

Una higuera magnífica
Las higueras, según variedades, producen higos (pequeños y verdes, parte interior normalmente clara, pero puede ser rosado o rojizo), o higos y brevas (más grandes y alargadas, oscuras, de interior rojo intenso o burdeos): las higueras breveras son las que dan los dos frutos, a finales de la primavera producen brevas, mientras que a finales del verano empiezan a dar higos. Es decir, que pasan unos 3 meses desde que se recogen las brevas hasta la cosecha de higos: de brevas a higos son 3 meses. Y hay que esperar hasta la primavera siguiente para volver a comer brevas: de higos a brevas, unos 9 meses. De hecho, las brevas son los higos no madurados el año anterior, que quedan en la higuera de forma latente hasta que pueden madurar en la primavera siguiente.

Higos y brevas, cada cosa a su tiempo
En esas situaciones, a veces también se dice 'De Pascuas a Ramos', pero en este caso es más fácil saber porqué: el Domingo de Ramos es el anterior a la semana de Pascua: pasan 5 días hasta el Viernes Santo. Sin embargo, desde el Domingo de Resurrección (fin de la Pascua), hay que esperar cerca de un año hasta el Domingo de Ramos siguiente


'Me he puesto como El Tenazas'

Cuando alguien ha comido mucho, se suele decir 'Me he puesto como el Quico', que vete a saber quién fue 'el Quico', ni cuánto 'zamparía', pero también en ocasiones se dice 'Como el Tenazas' que a mí, particularmente, me hace más gracias que lo del Quico.

¿Quién fue 'el Tenazas'? Pues fue Diego Bermúdez Cala, más conocido por su apodo 'El Tenazas de Morón' (1850 - 1933) fue un cantaor gitano nacido en Morón de la Frontera (Sevilla), al que, a pesar de dedicarse al cante desde muy joven, la fama llegó muy tardíamente. Durante casi toda su vida pasó penalidades, malviviendo como pudo, cantando de feria en feria y de venta en venta, y en 1922, cuando ya tenía 72 años, decidió presentarse al Concurso de Cante Jondo de Granada, que por entonces organizaban entre otros, Manuel de Falla, Andrés Segovia y Federico García Lorca. Fue hasta allí andando desde Puente Genil (Córdoba), donde pasó casi toda su vida. Y lo ganó, gracias a la pureza de su arte, sobre todo cantando cañas, palo muy antiguo, una reliquia del flamenco, mezclada con las influencias que había recibido de la escuela de Silverio Franconetti, renovador del flamenco en el s XIX (aquí podéis oírle cantar unas seguiriyas de Silverio).

Diego Bermúdez Cala, El Tenazas de Morón

¿Y por qué es el arquetipo de alguien que ha comido mucho? Pues porque, acostumbrado a las penalidades, cuando le llegó el éxito ya pasados los 70 años, no desaprovechó las oportunidades que tuvo de hartarse a comer y beber hasta reventar siempre que pudo, poniéndose 'como él mismo'.

2 comentarios:

  1. Por mi comarca (norte de la provincia de Jaén)se dice de la gente hipócrita que es un san Amaro, que parecía que era bueno y era malo.
    Gracias por el blog, es muy interesante.

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    1. Gracias a ti por lo que cuentas, no tenía ni idea del dicho, pero como soy curioso, ¡me lo apunto!

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