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| De izquierda a derecha, Nelson, Margaret y Elmer Modlin |
Hace
un par de meses escuché en la radio una
historia bastante curiosa, que 'engancha' a casi todo el que la conoce. El
fotógrafo Paco Gómez del colectivo
NOPHOTO, hablaba de un libro que acaba de publicar, y que tiene como protagonista a una
familia norteamericana bastante poco convencional, padre, madre e hijo, que
a principios de los años 70 del pasado siglo
se trasladó y fijó su residencia en
España. A partir de un hecho afortunado, como fue el
hallazgo por parte del propio
Paco de una serie de
pertenencias personales en la calle tras el vaciado de una casa, hace unos diez años, empezó a investigar hasta que finalmente se haya llegado a
conocer bastante sobre su historia: en este tiempo, se han desarrollado sobre este tema
artículos de prensa, un par de
exposiciones, un
mediometraje bastante premiado que combina documental y ficción, y más recientemente, un
muy buen libro con muchas fotografías.
Es una historia que
atrapa. La de Elmer, Margaret y Nelson Modlin.
Los Modlin.
LOS PROTAGONISTAS
Elmer Modlin (1925-2003) era el hijo de un agricultor de
Carolina del Norte a quien movilizaron en la II Guerra Mundial. Según comentaba en su diario, fue el primer
marine que pisó
Nagasaki después del lanzamiento de la
bomba atómica, lo cual
le marcó de por vida. Esto es lo que dice en su
diario que vio:
'...un crematorio
holocáustico provocado por el odio y el supremo espíritu del mal con
jirones de acero restantes de unos pocos edificios retorciéndose
agónicos hacia el infierno.'

Tras terminar la guerra se instala en Carolina del Norte y decide ser
actor. En
1948, actuando en una función de
teatro en la
Universidad, conoce a
Margaret Marley, también natural de Carolina del Norte, y que estudiaba
Bellas Artes. Al poco tiempo
se casan y se trasladan a
Hollywood en busca de la
libertad, la paz, la independencia y la
fama. Una especie de
hipsters o
beatniks, precursores del movimiento
hippie californiano.
En
Hollywood Elmer trabaja de
actor secundario en cine y
series de televisión como
'El Fugitivo', 'Embrujada' y '
Hospital General' así como en spots publicitarios, mientas Margaret comienza a pintar lienzos de estilo surrealista. En
1952 nace su hijo
Nelson, a quien pronto matriculan en la
Hollywood Professional School, centro al que acudían los
hijos de las estrellas de cine y TV de la época, para intentar introducirle en el mundillo artístico. Por aquella época abren un
restaurante vegetariano al que acuden artistas de la época como Aldous Huxley, Orson Welles, Anaïs Nin y
Henry Miller. Con este último traban una gran
amistad, y es a quien piden consejo cuando, al estallar la guerra de
Vietnam, deciden
marcharse de USA, para
evitar que su hijo Nelson fuese
movilizado: desde la traumática experiencia de Elmer en Nagasaki, no quisieron saber nunca nada más de la guerra.
Henry Miller había estado por Europa, y les sugiere que un buen lugar para instalarse puede ser
España. Así, en
1969 mandan a
Nelson a Madrid, con
16 años, para estudiar en la
Escuela Americana, y ellos mismos
se trasladan a Madrid
un año después, trayendo todos los cuadros de Margaret bien embalados. En
España siguió trabajando de
actor secundario, en producciones norteamericanas rodadas aquí y también en películas españolas, muchas de ellas de la época del
'destape', en las que solía interpretar el papel de
norteamericano 'despistao'. O en series, como la mítica
Curro Jiménez, interpretando a un
guiri, claro. También fue
poeta, y dado que conocía bastante bien el español, tradujo algunos poemas. Una curiosidad: el
último trabajo de Elmer en Hollywood antes de viajar a España, fue de figurante en la escalofriante
escena final de 'La Semilla del Diablo', de Roman
Polanski, la de la adoración al maligno. Y algo parecido a la adoración enfermiza era lo que Elmer sentía por su
esposa Margaret.
Margaret Marley Modlin (1927-1998),
MMM, las tres emes con las que firmaba sus
lienzos, normalmente de
gran formato, estilo surrealista y temática
apocalíptica, que fechaba con
'El año de la
Luna de...', contando los años transcurridos desde 1969, el del primer alunizaje. Fue la
primera extranjera en ser invitada a exponer en el
Círculo de Bellas Artes de Madrid por mediación del escritor
José García Nieto con quien el matrimonio tenía gran amistad. Se inaugura la exposición el 6 de octubre de
1978, en las salas Goya y Minerva. Para el
catálogo, Elmer le pide a su amigo
Henry Miller que escriba algo, y esto es lo que le proporcionó:
'Las fantasías de
Margaret Modlin tienen un toque femenino y místico. A veces parece que
hacen a uno recordar a Di Chirico, o Dalí, o Max Ernst, pero sigue
siendo solamente un parecido. Margaret Modlin no es meramente una
criatura independiente, sino más bien una pensadora original e
inimitable. En ella hay ecos de George Elliot, Plotinus y de aquella
novelista británica obsesa por el amor (Maria Corelli). Definitivamente
sabe dónde va, lo que está haciendo aquí en la Tierra, y por qué la vida
es mejor que la muerte. Coquetea con los grandes maestros, pero no está
obligada a ninguno. Para ella, vivir es suficientemente mágico. Ella no
pide milagros.'
Su concepto
místico de la creación artística, le hacía ver su obra como algo que
Dios le había encomendado. En palabras de su marido, era '
la mejor pintora del Apocalipsis de todos los tiempos'. Las
fotos de los tres Modlin
posando medio desnudos en
extrañas posturas que encontró Paco Gómez, y que en un principio no supo interpretar, eran las que ellos mismos se tomaban en su
casa de la calle del Pez, para que sirvieran a Margaret de base para sus cuadros apocalípticos. También parece ser que tuvo una fijación con
Franco, de quien decía haberse enamorado de joven, al ver una foto suya en los
años 40, y al que conoció estando en España. Le describía como el prototipo de
'soldado cristiano', y le dedicó algún
retrato, como puede verse en esta fotografía:
Ella era el
núcleo de la familia.
Era muy
reservada. Nunca llegó a aprender
ni una palabra de español en los casi 30 años que pasó en Madrid, su contacto con el mundo era Elmer, que sí mantenía más relaciones sociales. Sentía tanta
devoción por su hijo como la que su marido sentía por
ella misma, y parece que por eso no llegó a asimilar los deseos de
libertad y de buscar 'su sitio' de
Nelson, curiosamente lo que ella misma sí se había permitido hacer 30 años antes. Desde que Nelson
abandonó la casa familiar en
1980, su carácter se cerró aún más.
Murió el 28 de octubre de
1998 de un infarto, sin
haber alcanzado el
éxito que decía buscar, a pesar de que en sus últimos años apenas salía de casa, y que había decidido permanecer
al margen del
mundillo artístico. Su
marchante comenta
que ponía
precios desorbitados a sus obras, con la más que probable
intención de
no deshacerse de ellos, razón por la cual apenas vendió alguno de sus cuadros, y la casa de la
calle del Pez estaba repleta de sus obras. Tras su muerte, Elmer la
amortajó y fotografió sobre la cama, y quedó desde entonces destrozado.
Nelson Modlin (1952-2002). El
hijo de Elmer y Margaret, a pesar del
destino que sus padres le tenían reservado, pronto
quiso escapar de él. Tras 10 años de convivencia en
Madrid con
sus padres, en
1980 decide
irse de casa a vivir su vida. Quería ser
empresario y lo consiguió: tuvo su propia empresa dedicada al mundo del
cine, la publicidad y la comunicación. Trabajó en cine y en
spots publicitarios, por ejemplo algunos de '
El Corte Inglés', también
tradujo libros y dobló películas al inglés (las primeras de
Almodóvar, por ejemplo), y ejerció de
locutor, en emisiones para Norteamérica de
RNE y en los anuncios de los vuelos internacionales del
aeropuerto de
Barajas. La presión de su madre hizo que no fuese completamente feliz, pero tuvo una
vida desahogada y más o menos libre.
En RNE conoce a la periodista de RNE y
TVE Olga Barrio con la que se casa a mediados de los 80, aunque el
matrimonio dura poco. En los 90 conoce a
Susana Jarabo, historiadora del arte, con la que convive hasta la muerte de su madre en
1998. Poco después se fue a vivir a una casa de campo que había comprado en
Brihuega, Guadalajara, pero
muere pronto, el 3 de junio de
2002, con apenas 50 años, también de un
ataque al corazón.
Cuando trabajaba en
Quienes le conocieron dicen de él que era una
buena persona, muy trabajador, y con mucho
sentido del humor, pero muy celoso de su pasado y constantemente
atormentado por la presión que ejercía su madre sobre él.
Si ya la
muerte de su esposa había dejado hecho trizas a
Elmer, que desde entonces se dio al alcohol, la de
Nelson fue la puntilla. Sobrevivir a su hijo fue algo que sólo pudo aguantar
un año. Un día de verano de
2003 fue encontrado moribundo por los
bomberos en la casa de la calle del Pez, con una botella de
Jack Daniel's en la mano.
Murió al día siguiente, y con él parecía que
desaparecían los Modlin para siempre, sin conseguir la celebridad que, al menos Margaret y Elmer, parecían haber buscado. Ahora, las
cenizas de los tres al parecer descansan en el fondo del
lago de la Casa de Campo.
Aquí os dejo un enlace al
artículo más completo que he encontrado sobre los Modlin, de los muchos que hay en la red.
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| Placa conmemorativa ficticia en el lugar donde vivieron |
EL HALLAZGO DE PACO GÓMEZ Y LA INVESTIGACIÓN
Pero esa cierta
celebridad llegó, aunque con diez años de retraso
. Paco Gómez es el auténtico
'ideólogo' de esta aventura:
desde la inicial
recogida de material en la basura (unas fotos,
unos pequeños
detalles que a una
mente curiosa le llamaron la atención), hasta 'casi' conseguir cerrar el círculo después de una investigación que, con la ayuda de
Jonás Bel, le llevó varios años. Todo empezó una noche del
verano de 2003. Alguien avisa a Paco, fotógrafo y aficionado a rebuscar en la
basura ajena, de que ha encontrado una auténtica 'mina' en el número 3 de la calle del Pez, en
Malasaña, barrio madrileño de '
vidilla' nocturna, cultural y musical. Se trata de una serie de
fotografías,
libros en inglés,
ropa vieja y papeles varios que parecen proceder del
vaciado de un inmueble. Lo que más llama la atención al fotógrafo, claro, son unas
fotografías en las que
tres personas, un joven y un pareja de adultos, aparecen posando
semidesnudos en el interior de una casa con las baldosas del suelo
ajedrezadas, como estas:
Paco se guarda el material que ha recuperado y unos
meses después, en casa de una amiga encuentra una
fotografía similar, pregunta por quién aparece en la foto y entonces tiene la
primer referencia de que se trata de la familia
Moldin. A partir de ese momento, este asunto se convierte en una
obsesión para él, y con la colaboración de Jonás Bel la investigación va cobrando cuerpo, se va
reconstruyendo, con gran dificultad, la vida de la familia Moldin.
Consiguen entrar en la casa y ven que sigue tal cual la recuerdan quienes la conocieron en los últimos años de la vida de los Modlin. Las
paredes están casi totalmente
cubiertas por los cuadros de Margaret. También logran
entrevistarse con
varias personas que tuvieron
contacto con ellos.
Fruto de esa investigación es '
La vida perdida de los Modlin', un primer
reportaje que firma
Eva Lamarca y publica en el número
1588 de El País Semanal, el
4 de marzo de 2007, y más o menos a la vez, el propio Paco comisaría una
exposición con parte del material recuperado de la basura y algunos de los cuadros de Margaret Modlin que se encontraron en la casa, '
Margaret Marley Moldin, las tres emes mágicas'. En la actualidad esos cuadros
esperan, tapados para que no cojan polvo, en un sótano de la Escuela Universitaria de Agrónomos, en Madrid: el
deseo de Margaret era que se quedaran formando una única
colección en algún local de
Madrid. Se busca un mecenas para ese objetivo, pues de lo contrario, los
herederos de Margaret desean que viajen a
Carolina del Norte.
EL DOCUMENTAL 'A STORY FOR THE MODLINS'
Entre las
ideas que Paco Gómez tenía para desarrollar esta historia, estaba la de crear un
documental. Su experiencia cinematográfica no era muy grande, por lo que se puso en contacto con el director hispano-brasileño
Sergio Oksman, que sí la tenía, y puso en sus manos el
material que poseía, así como algunas ideas para el proyecto. Oksman, junto a sus colaboradores
Carlos Muguiro y
Emilio Tomé, desarrollan un
mediometraje de poco más de media hora,
'A Story for the Modlins', en el que, partiendo de la aparición de Elmer Modlin en 'La Semilla del Diablo', en
fast forward se va contando
'una historia' de los Modlin mediante la
presentación sucesiva de las fotografías encontradas en la calle del Pez por parte de una
mano anónima y un
narrador que, en inglés, va contando lo que representan. Las fotografías de los cuadros y las de los propios Modlin como modelos de esos cuadros, van presentando a una familia
estrambótica (seguramente mucho más que lo que lo fue en la realidad), cuyo centro es
Margaret, la pintora, y que deriva en una especie de
espiral onírica y delirante hacia
la nada, trufada con aspectos
más convencionales y cercanos a la realidad, como los trabajos de
Elmer en el
cine español, o la propia
'huida' de Nelson de esa casa 'de locos'.
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| Imagen utilizada para el cartel de la película |
Es una mezcolanza de
realidad y ficción. Y es que, como dice el director, esta es 'una' historia de los Moldin, podría haber habido otras muchas, y de hecho, parece que
rodó más de 30 posibles historias hasta finalmente
decidirse por esta.
Pinchando aquí
podéis ver el
tráiler del corto. Y aquí, un
artículo de David Trueba en el que habla de él. Por último, aquí tenéis un muy buen enlace
que habla de la historia de los Moldin y del documental
Como decía, la película está
muy bien hecha, y ha ganado
bastantes premios, entre ellos el
Goya 2013 a mejor
corto documental. Pero por desgracia, este documental tiene una
cara B: Oksman se 'apoderó' del proyecto, y
de su autoría se ha
eliminado casi del todo a
Paco Gómez, su 'autor intelectual', citado en los créditos únicamente en el apartado de
documentalista y de
proveedor de las fotografías utilizadas. Una lástima.
EL LIBRO 'LOS MODLIN'
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| Portada del libro, dibujo de Ana Cubas |
Una vez que
Paco Gómez se ve de alguna forma '
excluído' del proyecto
cinematográfico, decide
escribir un libro para contar su punto de vista sobre esta historia, así nace
'Los Modlin', y una vez acabado decide
autopublicarlo mediante una campaña de
crowdfunfing en Verkami, que concluye con éxito en
octubre del año pasado. Aquí podéis leer
una crítica del libro.
He podido
ojear el libro en la
Feria del Libro de Madrid y me ha parecido
excelente. Es un
fotolibro muy curioso, cuenta historias de los Modlin, pero también cuenta
su propia historia y la de sus colaboradores sobre las
'pesquisas' que llevaron a cabo en las tareas de investigación. Las
fotos son magníficas, aparecen entre ellas la mayoría de las que he puesto en esta entrada.
Muy bueno, sí señor.
ALGUNAS CURIOSIDADES
- En 2006, Agustín Fernández Mallo publica la novela indie 'Nocilla Dream', dentro de la trilogía 'Nocilla experience'. Más que una novela, se trata de un libro de microrrelatos, uno de los cuales cuenta la historia de Margaret Modlin, pintora surrealista norteamericana afincada en Madrid, que acude a la inauguración de una exposición de sus cuadros en el Circulo de Bellas Artes. Al parecer, en 2004 había leído algo en un periódico sobre el hallazgo en la calle de unas fotos de la familia Modlin, e inmediatamente decidió investigar un poco para incorporarla como personaje en su libro. Finalmente, también incluyó a su marido Elmer. Tras su publicación, Paco Gómez se pone en contacto con él e intercambian los resultados de sus investigaciones, enriqueciéndolas.
- En Cuarto Milenio también hablaron de este asunto. A raíz de la publicación del libro de Paco Gómez, pero sobre todo basándose en el mediometraje de Sergio Oksman, el 4 de noviembre de 2013 en 'Cuarto Milenio' Iker Jiménez dedica un progrma a los Modlin, tomando como punto de partida del 'misterio' la inquietante última escena de 'La semilla del Diablo', en la que aparece Elmer Modlin como figurante en la adoración al Diablo, e intentando mostrar los 'supuestos paralelismos' entre la trama de la película de Roman Polanski y la propia vida de la familia Modlin. En realidad, se trata de otra fantasía más, sin apenas fundamento, en torno a los Modlin. Quien conozca 'Cuarto Milenio' ya sabe lo que aquí puede haber de realidad y de ficción...
- Un poco de realidad, en este caso de alguien que les conoció: aquí pongo un extracto de un comentario del lector 'mikelb' a la crítica de Jonás Trueba del mediometraje de Sergio Oksman, en su columna del digital de El Mundo:
'Ni de Paco Gómez ni de Sergio Oksman, la historia, las fotos, las
pinturas, es de los Modlins. Qué mala suerte que ... comenzasen a elucubrar sobre una
persona que nunca conocieron, a exagerar y mentir. Tanto el uno como el
otro. Los que conocimos a Elmer y su esposa en persona lo flipamos con
todas las majaderías que se dicen de él. El documental es todo
absurdamente falso, y aunque den a entender que es una historia creada a
través de las fotos no deja de ser manipulación. Elmer y su mujer eran
excéntricos, sí, pero también eran sociales, simpáticos, salían mucho de
su casa y eran conocidos en el barrio y en los circuitos artísticos,
ella expuso y vendió cuadros, su hijo estuvo siempre cerca e iban a
pasar fines de semana a su chalet. Elmer no bebía apenas y participó en
innumerables películas españolas y extranjeras rodadas aquí, era su
trabajo y nunca le faltó, pues siempre le llamaban cuando hacía falta un
americano. Como todos los ancianos, por desgracia, con los años fueron
perdiendo cabeza, pero una chica iba a limpiar y cuidar su piso de vez
en cuando...'.
CONCLUSIÓN
Como ya se sabe
, la realidad siempre, siempre,
supera a la ficción, también en este caso. Pero a falta de la realidad, que en esta historia deja
huecos, tampoco están mal las
ficciones para rellenarlos, en este caso las introducidas por
Paco Gómez,
Sergio Oksman y Agustín Fernández Mallo... Bueno, claro, y también
Iker Jimenez. Sobre todo cuando
se es consciente de que se trata de ficción. A los humanos muy a menudo nos llaman la atención los
hechos extraordinarios, morbosos y fuera de lo común, y, aun suponiendo que no fueran una
familia 'al uso', seguramente también será verdad que
la historia de los Modlin tiene
menos cosas asombrosas o
'inquietantes' de las que se han contado en los últimos tiempos.